El año pasado me compré uno de los más famosos computadores de placa única (SBC): la Raspberry Pi en su versión 3.

¿Con qué objetivo? Quería “jugar” con ella y realizar diferentes proyectos que había leído durante mis largas sesiones de búsquedas sobre nuevas formas de usar este tipo de computadores. Tras convertirla en consola de videojuegos Arcade (donde perdí más tiempo del que me gustaría admitir con juegos, tales como Golden Axe, Double Dragon o Cadillacs and Dinosaurs), encontré la forma de convertirlo en un asistente virtual y, en específico, transformarla en una Amazon Alexa. Una de las cosas más entretenidas que se pueden hacer con estos asistentes es que se conectan a dispositivos de tu hogar para, en este caso, controlarlos por voz.

Precisamente en este tipo de búsquedas es que me encontré con las proyecciones de la Internet de la Cosas (IoT), donde se señalaba que durante el año 2018 existirían 23.140 millones dispositivos conectados en el mundo. Y la proyección para el 2020, era 30.730 millones dispositivos y casi cuadriplicándose para el 2025 con 75.440 millones dispositivos.

 

No obstante, tales cifras no me sorprenden, inclusive pueden quedar cortas, si consideramos el gran esfuerzo que están realizando empresas como Samsung, Amazon o Intel, incluso si tomamos en cuenta la noticia sobre el gran proyecto que tiene entre manos Google con el reemplazo de Android lanzando un nuevo sistema operativo conocido por ahora como Fuchsia, con el fin de generar su propio ecosistema para darle un mejor soporte a dispositivos como Google Home, nuevamente, otro asistente virtual.

Sólo nos queda ver con qué tipo de nuevas tecnologías nos sorprenderán estas empresas, aunque la clave para estos fabricantes es que aúnen fuerzas y no olviden que el fin principal son las personas, y, sobre todo, la educación.

Una aplicación posible para estas tecnologías es el uso en liceos técnicos profesionales como los agrícolas, donde se podría enseñar a desarrollar controladores de invernaderos por voz. Me imagino un comando algo como: “invernadero 1: subir dos porcientos la humedad” y ni pensar qué otras cosas se pueden hacer en liceos relacionados fuertemente con la tecnología.

Personalmente sólo quiero ver que nos depara el futuro de las cosas.

[gdlr_stunning_text background_color=»#f3f3f3″ title=»¿Qué es la Internet de las Cosas?» title_color=»#2361ab» caption_color=»#a0a0a0″]Comúnmente el Internet de las cosas potencia objetos que antiguamente se conectaban mediante circuito cerrado, como comunicadores, cámaras, luces, sensores, entre otras cosas, y les permite comunicarse globalmente mediante el uso de la red de redes.[/gdlr_stunning_text]